Porto Flavia

Porto Flavia es uno de los lugares más sugerentes de la Cerdeña histórica, tierra de minas y mineros, cuya arquitectura industrial se va poco a poco recuperando para recordar el pasado y desarrollar un turismo pleno de interés. Se encuentra en Masua, una ensenada con varias playas de arena.

Entrada a la galería de Porto Flavia
Entrada a la galería de Porto Flavia

Porto Flavia nació como un proyecto del ingeniero Cesare Vecelli, cuya visión permitió solventar un gran problema en el transporte de las explotaciones mineras del oeste de Cerdeña, el de embarcar las miles y miles de toneladas de zinc y plomo arrancadas de las entrañas de la isla.

Hoy en día se puede recorrer la galería por donde llegaban las vagonetas que una vez dentro de la montaña soltaban su carga al plano inferior, donde unos gigantescos silos almacenaban el mineral para posteriormente descargarlos con unas compuertas al fondo sobre una línea de producción que arrastraba la carga hasta la fachada del acantilado donde un brazo armado actuaba como grúa y mediante unas tuberías deslizaba el mineral en los barcos.

Esquema del sistema de carga
Esquema del sistema de carga

Esta innovación tecnológica permitió multiplicar la velocidad y el tamaño de la carga, que previamente se hacía en pequeñas embarcaciones a vela, siempre sujetas a las inclemencias meteorológicas, especialmente el viento maestral que hace impracticable el uso de estos barcos cuando sopla. De esto modo, la distribución de la carga que antes se llevaba a cabo en varios puntos como Buggerru, Cala Domestica o San Nicolau, se concentró en Porto Flavia.

Además, Cesare Vecelli fue elogiado no sólo por la ejecución de la obra si no por la planificación del túnel, que desembocaba enfrente del Pan de Zucchero, la inmensa mole en forma de farallón, que frente a Porto Flavia, frena en gran medida la fuerza del viento.

Porto Flavia con el farallón del Pan de Azúcar al fondo
Porto Flavia con el farallón del Pan de Azúcar al fondo

Las obras duraron dos años, entre 1922 y 1924, y una vez finalizada el ingeniero la bautizó con el nombre de su hija. Para excavar la roca se trabajó exhaustivamente durante esos dos años, con una explosión final para abrir el boquete del final de la galería, detonada desde la entrada, a más de medio kilómetro.

Vídeo de Porto Flavia

En 1964 la mina se cerró y la degradación fue continua hasta que en 1999 el Consorcio geominero la recuperó con vocación turística y didáctica.

La visita se lleva a cabo con un guía que procede a explicar la historia de Porto Flavia, con datos históricos y de formación geológica. Con la entrada se nos proporciona casco por motivos de seguridad y una linterna. No hace falta calzado especial, pero si vamos en sandalias simplemente debemos alumbrar el suelo para no tropezar (aún así el recorrido es seguro).

Una de las mejores vistas e icono de Porto Flavia es la foto desde el mar, donde se aprecia el cargadero.

Después de la visita (el precio de la entrada en 2016 es de 10€) se puede disfrutar de las playas de Masua, con colores azulados y la posibilidad de hacer una excursión en barco hasta el Pan de Azúcar, varias cuevas y la playa de Cala Doméstica.

Excursiones en barco a Porto Flavia

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Como llegar

Porto Flavia está en Masua, por lo que debemos seguir las indicaciones de la carretera provincial 83 siguiendo la costa hasta llegar a las indicaciones de Porto Flavia / Masua. Una vez rebasado el parking de la playa aún no espera un camino de tierra hasta la entrada de la galería, donde podemos aparcar en un estacionamiento improvisado.