Garganta de Gorropu

La impresionante garganta de Gorrupu se ha convertido en una de las actividades más conocidas en la zona este de Cerdeña. No lejos de Dorgali, el itinerario que llega hasta la entrada al desfiladero de uno de los cañones más profundos de Europa, está ganándose gran prestigio para los turistas de todo el mundo. La cadena montañosa del Supramonte esconde esta “grieta abierta” que la erosión del Rio Flumineddu ha ido desgastando hasta crear una brecha que el punto más ancho y alto llega a los 500 metros.

Repleta de leyendas, los pastores y la gente anciana aún cuenta historias acerca de la “magia” que rodea Gorropu, como la que dice que en el lugar más estrecho de la garganta es posible ver las estrellas incluso durante el día. La labor del ente que gestiona la preservación del entorno natural, también trata de recoger esa tradición oral antes de que se vaya diluyendo.

Pese a que las elevadas paredes verticales parecen invitar a una acústica en la que se podría escuchar una pisada, enseguida nos damos cuenta de que según avanzamos un extraño silencio parece invadir la garganta.

En algunas partes del desfiladero hay pozas y cascadas, que dependiendo de la época del año pueden tenr más o menos cauce, siendo la época de primavera hasta el verano la mejor opción para visitar Gorropu.

Gorropu es además de un espectáculo visual, un hábitat con especies de fauna y flora endémica, entre ellos la Aquilegia nuragica o Aquilegia di Gorropu, una de las plantas mediterráneas en vía de extinción, y que en el cañón crece.

No hay que olvidar que la visita de Gorropu es de pago, por lo que hay que llevar dinero en mano, a menos que queramos tirarnos de los pelos después de haber llegado.

El recorrido por el interior de la garganta dura una hora como mínimo, pero depende de las paradas que hagamos para hacer fotos, o de si venimos con bocadillo y nos tiramos sobre las inmensas rocas a descansar.

El personal que gestiona la conservación de Gorropu nos informará de las tres partes en las que han subdividido la visita, según el tipo de dificultad, con una parte señalizada como verde y sin mucha dificultad, una amarilla algo más complicada, pero apta para los que les encantan subir y saltar, y una roja que viene indicada como sólo recomendada para visitas con guía que llevan equipo, cuerdas y arneses. Lo cierto es que el sentido común es lo que marca hasta donde puede llegar cada uno

Como llegar a Gorropu

Hay varias opciones para llegar a Gorropu, la más sencilla quizá es la ruta desde Urzulei, en Ghenna Silana, a la altura del km 183 de la carretera estatal SS 125, y cuya ida discurre en descenso panorámico hasta la entrada de Gorropu (dos horas aprox.)

Sin embargo, el camino más habitual es el que va desde el Parking del que parten las excursiones a Tíscali y a Gorropu. Se encuentra sobre el río Flumineddu, a unos 13km y menos de 25 minutos de Dorgali.

Desde el parking, una vez hemos dejado el coche cruzamos el puente sa Barva y nos esperan unos 12 km (ida y vuelta) hasta la entrada a la garganta de Gorropu. La ruta sigue el río y tiene subidas y bajadas con una dificultad suave o medio. El tiempo aproximado es de unas dos horas a paso medio, y si apretamos la marcha podemos llegar en hora y media, y volver en una hora.

Mapa con el itinerario a Gorropu desde el Parking